• Sebastian Mateu

Tarugos y espigas


La ambición de uno como ebanista es hacer muebles con uniones buenas y duraderas que hagan que los muebles se puedan heredar como se hacia antiguamente en Chile, muebles que duren mínimo 50 años. Siempre recuerdo la mesa de cubierta degastada en la casa de mis abuelos paternos, una mesa hecha en Chile, aunque no se si en San Antonio, de donde soy oriundo. En la mesa aun se puede ver la huella de la infancia de mi papá, mis tíos y el pan amasado que casi todos los fines de semana hacia mi abuela, cuando yo era niño. Mis abuelos se casaron a los 17 años de edad y les regalaron un “comedor” que se compone de una mesa y 6 sillas. Las sillas son parte de la historia y se han ido cambiando con los años (es jodido hacer sillas buenas que no pesen 100 kilos cada una) pero la mesa, que con los años paso a ser la mesa de la cocina, sigue prácticamente intacta y mi abuelo falleció este 2019 con 83 años de edad.


Como siempre, tratare de explicar todo de la mejor manera posible, aunque me alargue y de ejemplos “obvios”.


Para hablar de sustentabilidad hay derrumbar lo que muchos le llaman “la vieja escuela” aunque en la “vieja escuela” hay un montón de conocimientos también hay creencias y malas practicas que se han ido heredando. El medio ha avanzado y el oficio no se puede quedar atrás y no sacar provecho a avances tecnológicos, es correr con desventaja.



Como hablare de uniones de resistentes para, por ejemplo, sillas o patas de mesa, tengo que hablar de los tarugos, porque veo que muchas veces el tema de hacer todo uno mismo y a mano pasa algunos extremos.


Hacer sus propios tarugos es buena idea, pero no siempre la mejor alternativa. Para hacer tarugos las maneras mas comunes deberían ser estas 3 alternativas:


1. La mas antigua y conocida es usar una plantilla de metal, golpeando trozos de madera con un maso, para que estos, al pasar por la plantilla de metal queden redondos y puedan ser usados como tarugos. La plantilla posee varios diámetros para ir redondeando y rebajando los pequeños listones de forma progresiva.



2. hacer un “jigg” de madera dura para “tornear” listones largos de madera con la ayuda de una hoja de cepillo y un taladro. La ventaja de este sistema es poder redondear listones mas largos y de forma mas rápida.



3. usar un router/fresadora inversa en una mesa y fresar listones a lo largo con un cabezal con el radio que se ajuste al diámetro final que se desee.


También hay herramientas especiales que por ejemplo Veritas y Lie Nielsen venden para fabricar listones redondos con la ayuda de un taladro. Hay quienes usan “brocas sacabocado” (nombre que encontré en google) para hacer tarugos y teóricamente funciona, pero esto debería hacerse perforando en la testa de la madera y no por el costado, esto hace que tengamos “tarugos de veta/testa” lo que debilita mucho el trozo de madera y se rompen al mas mínimo esfuerzo con las manos, este es el peor de todos los métodos.



Todas las opciones anteriores sirven para poder hacer tarugos, pero lo importante aquí es entender algo muy importante; los tarugos que uno hace a mano por lo general no son mejores que los tarugos que uno compra en cualquier ferretería, la razón es la siguiente:


(primero quiero volver a recordarles que vivo en Suecia y puede que haya alguna diferencia de lo que digo a la realidad de Chile, España, México y otros países)


Por lo general los tarugos son hechos de madera de Pino o Haya y están procesados de tal manera que estos son estriados y comprimidos. Esto hace que el tarugo le de espacio al pegamento/cola fría/cola/adhesivo para que haga contacto con el tarugo y la madera dentro de la perforación y luego estos se hinchen gracias a la humedad de la cola. Esto hace que la unión con tarugos sea mas firme y duradera. Lo mismo pasa con las piezas de domino, que también están hechos de madera comprimida y por lo general de Haya. La madera con las que se hacen tarugos y domino son de la mejor calidad.



Las diferencias que hay entre un tarugo o domino comprado y uno hecho a mano, son varias:


  • Es mas barato hacerlos a mano, pero nos toma mas tiempo.

  • La madera que usamos no esta comprimida y está húmeda lo que puede hacer que posteriormente el tarugo, a pesar de la cola, pierda humedad, se comprima y haga que la unión sea un completo fracaso.

  • ¿Puedo comprimir la madera yo mismo? En teoría si, y hay varias maneras de hacer eso, no las nombrare, porque se haga bien o mal, se corre el riesgo a que pase lo que nombre en el punto anterior.

  • Al golpearlos en una plantilla de metal el tarugo no se comprime, sino que se debilita y muchas veces no se ve que las fibras se quiebran. Si usamos estos tarugos en una silla, por ejemplo, lo mas probable es que se partan en la mitad.

  • Varios de estos ejemplos los he podido ver, aprender y analizar en Malmstens y para ser mas especifico en el laboratorio de conservación, donde han llegado sillas antiguas (y muchas no tan antiguas) muy bien hechas pero que con los años han perdido su fuerza en las uniones, muchas veces por el adhesivo al que tenían acceso, pero muchas otras por “culpa” de los tarugos hechos a mano, porque era lo que había en esos años.

  • Además de usar tarugos y domino para uniones, existe una mas y quizás la mas clásica y antigua de todas. Esto contradice un poco lo que digo mas arriba. A lo que me refiero es que hay practicas antiguas que tienen que cambiar, pero hay técnicas que se usan desde el 1700 por ejemplo y hoy se siguen usando las mismas porque son las mejores y las mas firmes.

Hace unas semanas publiqué una foto preguntando por la unión mas firme y como dijo mi amigo Bernat Villaseca de Grop taller de Mobles en Barcelona “La espiga de toda la vida”. Tiene razón y para darles esta respuesta, tómo como referencia la tesis de uniones “fuertes, mas fuertes y la mas fuerte” de Jonas Berglund, egresado de mueblería de Malmstens y quien hoy trabaja en la empresa finlandesa llamada NIKARI.


Caja y espiga


Como se hacen lo dejare para otro post, ahora estamos hablando de cual es la unión mas fuerte y por que. Tratare de dar una respuesta lo mas simple posible para no llenarles la cabeza de información. La teoría de una buena unión, es poder usar la mayor cantidad de madera posible, esto quiere decir que si vas a usar tarugos o domino, uses los mas grandes que las piezas que estas trabajando te permitan, es decir, si tienes travesaño de 25x50 mm que va unido a una pata de 30x30 mm lo adecuado seria poner dos tarugos de 12x50 mm… aquí al que le funciona la cabeza mas rápido y quiere pillar al profe diría:

  1. En 50 mm entran 3 tarugos de 12 o 4 domino.

  2. ¿Por que no hacemos un “domino” a mano mas grande que abarque mas?

¿Alguien quiere salir a la pizarra? (ok esta va a ser la única broma estúpida que haré por escrito jaja)


Respuestas:


1. Esa es una buena observación, pero el espacio que queda entre los tarugos es muy poco, esto hace que la madera se debilite ahí y en cualquier fuerza sea el punto mas critico y se trice. Lo mismo pasa con 4 domino o si ponemos un tauro muy cerca de los extremos. Si la unión es sometida a una fuerza o en el mismo momento en que estamos pegando no lo hacemos completamente de manera recta, el canto se transforma en un punto débil y posiblemente se romperá. Lo mismo pasa si hacemos las perforaciones en una pata muy cerca del canto superior. Lo que podemos hacer aquí es bajar el diámetro del tarugo a 10 mm y eso nos da la posibilidad de poder poner 3 tarugos y que tengan un poco mas de espacio entre ellos sin debilitar la pieza. ¿Qué pasa si pongo dos hileras de tarugos de 6 mm? También se puede y se hace una unión mas firme pero no mas resistente, aunque los tarugos sean lo suficientemente largos, su diámetro es un punto débil.


2. Bueno, ya dije mas arriba porque esta alternativa no es la mejor y es aquí donde espiga juega un rol muy importante. ¿La espiga no se mueve o pierde humedad? No, no se mueve, o en estricto rigor, la espiga quiere moverse, pero se bloquea y es el travesaño a en su largo el que se mueve y pierde humedad, la espiga queda prácticamente intacta.


Aquí quiero hacer un paréntesis y aclarar algo que fue una respuesta que me dieron el otro día en Instagram cuando pregunte por la cubierta de una mesa. Por mas cola fría que pongamos y por mas presión que le hagamos con sargentos, no significa que esta unión es mas firme. Si las dimensiones o la dirección de la madera están mal y si no nos hemos preocupado de la humedad, la madera se va a mover si o si y romperá todo lo que haya en su camino si así lo quiere.


Para los que están recién llegando al blog, lean el post de “¿Por que se rajo la mesa?”.


Si usamos las mismas dimensiones que de arriba, al hacer una espiga tenemos la ventaja de poder usar la mayor cantidad de madera posible en la unión y de la misma pieza, eso quiere decir que si la unión es sometida a una fuerza extra la presión es aguantada por las fibras de todo el travesaño. Para que se entienda mejor, en las medias 25x50 mm podemos sacar 2.5 mm por lado en el espesor y 10 mm en la parte superior y 4 mm en la parte inferior del travesaño. Eso nos da una espiga firme de 20x36 mm.


El margen que se puede dejar para una unión caja y espiga en la perforación de la caja con el canto superior es de mínimo 6 mm. Yo acostumbro a recomendar entre 8 y 10 para estar seguro.


¿Y que pasa con la profundidad de la caja y el largo de la espiga?


Esa también es una muy buena pregunta y la espiga puede ser bastante larga siempre y cuando nos quede material al otro extremo de la pata. Si tenemos una pata de 30x30 mm podemos tener una espiga de 23 mm + 2 mm de espacio para el adhesivo y 5 mm restante de material. Estos 5 mm sería el espesor mínimo de material que nos quede después de la perforación porque si es mas delgado se puede romper o la cola puede traspasar/humedecer la madera y se vera como una gran mancha que posiblemente solo saldrá a la luz cuando le pongamos el tratado final. El largo de los tarugos o de la misma espiga es esencial para una unión firme, fuerte y duradera, mientras mas largos y anchos los tarugos, mucho mejor.

También pasa que es una pata de silla con dos travesaños las espigas de estos se juntan en la mitad en un ángulo de 45 grados y son mas cortas, porque por lo general uno coloca ambas piezas en el medio de la pata.


¿Que tan apretado debe entrar la espiga la caja?


La tolerancia es entre 0,005 a 0,1 mm. En buen idioma de taller seria lo clásico que quizás uds. también han escuchado alguna vez. Que entre y salga fácil, sin aplicar mucha fuerza al manipularlo manualmente. Que no “baile” ni se caiga si ponemos el travesaño “colgando” de manera vertical.


Jonas Berglund pudo hacer sus pruebas con distintos tipos de uniones con tarugos y espigas en el laboratorio de la Universidad de Linköping. Las pruebas fueron con una especie de pata y travesaño que fueron sometidas a presión con peso hacia abajo hasta llegar al punto de quebrar o despegar la unión.



El resultado del análisis fue el siguiente:


Tarugos



La cantidad de tarugos puede hacer una unión mas firme pero no necesariamente mas resistente, es decir 6 tarugos de 6mm no son mas fuertes que dos de 12.

El largo de los tarugos es primordial para una unión resistente, es decir, si uso tarugos de 12x20 mm no es igual que si uso tarugos de 12x50 o 12x70 mm si la unión me lo permite. Dentro de lo posible el largo del tarugo debería dividirse a la mitad entre el travesaño y caja en la pata.

Los tarugos que mas aguantaron las pruebas de Jonas fueron los de 12 y 10 mm llegando a un tope de 175 kilos. Los de 12mm tenían 2 tarugos y los de 10 mm tenían 3 tarugos en la unión. La fuerza de las pruebas fue aplicada en periodos de 15 minutos y estas uniones con tarugos cedieron a los 8 minutos aprox.


Espigas



Aquí los resultados fueron evidentes y quedo demostrado que mientas mas madera tenga la espiga y mientras mas ancha esta sea, mejor.

Si bien uno mismo puede comprimir la madera de manera artesanal en su taller, esto no hace diferencia para una unión mas resistente, pero si mas firme ya que la madera se expandirá con la humedad de la cola fría. Jonas realizó las pruebas con espigas comprimidas y normales y no arrojó ni una diferencia clara entre ellas.

Hay una gran diferencia en resistencia con una espiga del mismo espesor, pero de distinto ancho, incluso la espiga mas ancha puede llegar a ser un poco mas delgadas y aun así, ser mas fuerte.

La espiga mas ancha, gruesa y larga es la mas resistente, sin lugar a duda, aunque una las pruebas mostro que usar doble espiga de un menor grosor, pero del mismo ancho, distribuye mejor la carga y aguanta tanto o mas que solo una espiga centrada. Ambas soportaron 300 kg aplicados por periodos de 15 minutos y se quebraron a los entre los 8 y 9 minutos.


Espero haber explicado de buena manera y que esto les sirva de ayuda. La ventaja que tengo en la universidad de Malmstens es que todos los años se escriben tesis de distintos temas de la ebanistería y donde puedo ver el desarrollo de estas a diario y las largas conversaciones con los estudiantes para ayudarlos y aprender, es algo único.


De a poco se van sumando mas post y me alegra que el feedback de esto sea positivo y hay quienes me escriben para agradecer por la información. Gracias a ustedes por el interés y por darse el tiempo de leer.


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